Me quedé mirando la noche por la ventanilla...
Más de una vez te esquivé la mirada. Me aterraba mostrarte los fuegos artificiales que estallaban en mis ojos cuando tenían los tuyos enfrente. Vos manejabas, y otra vez me pedías que deje de fumar…


Imposible
olvidar tu talismán.
Irresistible
remar contra tu atracción.


Me armé de coraje y te miré (embobada te miré). Y cantabas…


A tu lado retrocede el tiempo,
cualquier día es el mejor momento.


Tu mano apretaba la mía. Y tu sonrisa…


Increíble tentación es el amor.


Hasta tus ojos sonreían…


Tu aliento carmesí
tu flor de lis junto a mi boca.
Fumar de tu rubí
quererte así, beberte a gotas.


Por primera vez sentí que te veía. Que te veía de verdad. No había cuentos ni pretextos. No teníamos que aparentar. Te miré a los ojos y (casi) te creí…


Ebria de tantas maravillas
florece fuera de estación.


Te creí…



Comentarios

pati ha dicho que…
(UUU)
Por primera vez sentí que te veía. Que te veía de verdad. No había cuentos ni pretextos. No teníamos que aparentar. Te miré a los ojos y (casi) te creí…
Ale ha dicho que…
Y qué mejor que ese tipo de confianza, creer en las miradas es tan puro como sencillo. Y de tan sencillo, a veces se nos pasa de largo. Dichosa en encontrar en sus ojos lo que habías perdido.
Anónimo ha dicho que…
Ahora soy tu seguidora =)