¿Mis palabras son confusas? ¿O es que nunca escuchaste realmente lo que te decía? Parece que todavía no lo entendés. No del todo.
No entendés que cada piedra en mi camino fue ubicada, estratégicamente, por tu descuido. Que cada vez que me invade la tristeza es porque, seguramente, se te olvidó la delicadeza, o la cordialidad se te cayó del bolsillo. Que cada vez que tropiezo, es por el fuerte golpe de tu ausencia. Que el 90% de mis lágrimas derramadas son causa directa de tu falta de interés; y el otro 10% en realidad no es tan importante.
Y vos seguis sin entender. Son cosas que ya no puedo explicar. Son palabras que ya no vas a escuchar de mi boca. Porque, al mirarte a los ojos, ya no veo ese brillo enceguecedor que alteraba toda mi calma. Porque en esa mirada, hoy, sólo hay soberbia. Soberbia que no conocía en vos. Soberbia que me asusta. Sólo espero que el tiempo borre esa mirada de mis sueños. Y que algún día puedas entender lo que te estoy diciendo por última vez...
Tengo el presentimiento de que ese día está muy lejos de hoy. Casi tan lejos como tus manos de las mías.
My tears dry on their own...
Comentarios
un beso te quiero mucho...
Espero que las cosas se solucionen.
Saludosssssssssssssss.
Esto se parece tanto a la realidad que asusta jaja
besotes, cuidate
Nos enroscamos en ramas secas, y nos perdemos el bosque.
Es as�.
Saluditos Sol.
tus palabras son tan justas y ciertas...sabes que te adoro, que siempre pienso en vos y que deseo con todo mi corazon que seas feliz!
sos mi amiga...sos mucho para mi y lo sabes!
siempre me vas a tener con vos...
(parece al principio que estyo enamorada de vos jaja)
besos preciosa!
Y respondiendo a lo que pusiste en mi blog, no tenes que pedir disculpas por el nudo en mi estómago, al contrario. Lo bueno de leernos es que al hacerlo tengamos emociones, que lo que escribamos genere algo en la otra persona, esa es la magia de la escritura.
Pero son pocas las veces en que nos damos cuenta de eso...y son muchas las veces que para el otro somo invisibles.
Una pena.
Besote.
En general uno se da cuenta que no se las merecen y ahí está el secreto para seguir por otro lado.
En mi humilde opinión "que nunca merezcas mis lágrimas..." es un gran deseo...
Gracias por pasar.
F. Nietzche